RECHAZAN REABRIR EL CASO GARROS: FAMILIA INSISTE QUE VIOLENCIA DE SU POLOLO FUE EL DETONANTE

La jueza de Garantía de Chiguayante, Karina Mihovilovic, rechazó reabrir la investigación del Caso Garros, sobreseyendo definitivamente a Andrés Larraín, como informa Cooperativa.  Fue hace casi un año que Antonia Garros se suicidó lanzándose desde un piso 13 de la misma ciudad, tras una fuerte pelea con este; los Carabineros habían llegado hasta el departamento, alertados por vecinos, cuando ella se habría quitado la vida.

La joven de 23 años había intentando pedir ayuda y denunciarlo, mas la Ley de Violencia Intrafamiliar no considera los pololeos entre los casos a sancionar: solo matrimonios, convivientes o parejas con hijos en común. El caso desató una serie de protestas en Concepción, instanto a crear una Ley Antonia, que abarque los casos de violencia en el pololeo y de inducción al suicidio.

Cabe destacar que Larraín estaba con arraigo nacional y ya había sido formalizado por lesiones menos graves reiteradas contra la mujer, quien alcanzó a presentar denuncias contra su pareja antes de su deceso. El abogado querellante, Andrés Cruz, denunció a Cooperativa que no se permitió entrevistar a un testigo, quien asegura haber escuchado ese día a Antonia gritando “no me quiero morir”. La decisión de la jueza desató el enojo en las redes sociales.

Su madre, María Consuelo Hermosilla, imparte charlas contra la violencia en el pololeo y es la principal activista de la causa de su hija. En una pasada entrevista a Revista Paula, relató su historia:

“Meses después, en diciembre, yo estaba almorzando en mi casa cuando me llama mi hermano y me dice: ‘por lo visto no estás enterada. El pololo de la Antonia le sacó la chucha’. Ese día él pidió que fuera a comprarle comida su perrito –un labrador cachorro que ella le había regalado–, pero Antonia no pudo porque tenía que ir a clases. Una vez en la casa, él llegó del trabajo, se indignó y la agredió. La sacó de una patada del departamento. Mi hija se cayó. Los vecinos salieron a ayudarla. Cuando se levantó para tocar la puerta y pedirle su cartera, él le pegó un combo en la guata, yo misma vi esto último en las cámaras de seguridad. Llegaron los carabineros y se lo llevaron detenido. Al poco rato lo soltaron. Como era pololeo, no se aplicaron medidas. Si hubiesen sido convivientes, habría tenido más gravedad. La Antonia hizo la denuncia el 9 de diciembre. La mandaron a una psicóloga del SERNAM. Fue una sola vez. Según ella, no la llamaron más, hasta el día en que murió, que recibí una llamada preguntando por ella. Ya era muy tarde”, relató.

Según cifras de Sernameg, 1 de cada 3 chilenas sufre violencia de parte de familiares o sus parejas. La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres cifró en 64 los femicidios del 2017. Una mujer puede tardar alrededor de 8 años en denunciar a su agresor, por eso, es importante que reciba al apoyo de su enorno y ayuda psicológica. Te dejamos un “violentómetro”, para ayudar a reconocer la violencia:

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